Que entendemos por emprendimiento corporativo o intraemprendimiento?

Tal y como reflejamos en el informe editado por la AED  “Emprendimiento corporativo: innova y crece con el potencial de tus empleados” nuestra definición de emprendimiento corporativo o intraemprendimiento es la siguiente, que es además la que aplicamos en los contenidos de intraemprendiendo.com: “Crear el marco adecuado para liberar el potencial emprendedor de los empleados y ser organizaciones más innovadoras, ágiles, adaptativas y dinámicas, hasta incluso con mayor capacidad de crear el futuro de su sector”.

De esta forma resaltamos la importancia en el nuevo contexto de contar con todos los empleados de una empresa para construir su futuro. Ellos tocan desde muy de cerca el pulso de los clientes y el mercado y, por tanto, están muy bien posicionados para detectar nuevas tendencias y ver antes las oportunidades. En consecuencia, estamos hablando de la creación de un entorno y una cultura emprendedora dentro de una empresa existente que favorezca emprender desde dentro o en cooperación con externos u otras empresas.

Emprender implica perseguir, crear, capturar y desarrollar valor empresarial extraordinario. Implica mirar a este incierto futuro y sus oportunidades, intentando anticipar qué servicios y productos querrán los clientes, e intentando satisfacer dichas necesidades invirtiendo en el presente. Dicho valor puede ser consecuencia o no de una innovación (por ejemplo, copiar no es innovar), aunque lo más habitual es que así lo sea y que de hecho sea una innovación transformadora o disruptiva la que catapulte el crecimiento de una empresa. A continuación se muestran diferentes tipos de innovaciones:

Tipos de innovación

 

 

Un deseo para el 2015: directivos y emprendimiento corporativo para escalar empresas

 

El enfoque de gestionar empresas que refleja el documento editado por la AED  “emprendimiento corporativo: innova y crece con el potencial de tus empleados” se está imponiendo cada vez más y es necesaria en el actual entorno para crear empresas económicamente sostenibles. Hay un gran potencial humano en las empresas por aprovechar y también mucho talento buscando incorporarse a proyectos empresariales. Aunque todavía hay mucho por hacer en las empresas para que se de este cambio de mentalidad.

En la actual época que se habla tanto de emprender asociado a start-ups y quizás se esté utilizando de forma desproporcionada, sería positivo focalizarse más en esta otra forma de emprender, desde dentro de las empresas, que es igual de importante que la anterior.  Tiene más impacto en un territorio una empresa que crea 50 puestos de trabajo que 25 empresas que crean dos cada una y que mal sobreviven. Por otro lado, hay muchas empresas que pueden seguir desapareciendo por falta de sucesión, donde se podrían incorporar directivos para evitarlo y hacerlas crecer, como se explica en el documento editado por la AED “De directivo a empresario”. Por tanto, también para salir de donde estamos y crear puestos de trabajo, necesitamos este liderazgo directivo que apoye esta cultura de emprendimiento corporativo en las empresas en su sentido más amplio. Tanto desde dentro de las empresas, como cooperando con otras (por ejemplo grandes con pymes y start-ups).

De esta forma, en esta nueva época volátil y compleja es necesario que las empresas sean más emprendedoras y, en consecuencia, que las lideren directivos en diferentes niveles de la organización con competencias intraemprendedoras para que puedan adaptarse a dichos cambios tan rápidos que se producen en los sectores o incluso anticiparse.

Esperemos que en el 2015 se incremente mucho más la focalización de todos los stakeholders del intraemprendimiento o emprendimiento corporativo (administración pública, empresarios, directivos, centros tecnológicos, grandes empresas, pymes, start-ups, empresas/entidades que dan financiación, escuelas de negocios, etc.)  en escalar, desarrollar o hacer crecer nuestras empresas (sobretodo las pymes y start-ups).  Para conseguir esto último es necesario poner mucho más en valor el papel de los directivos y del emprendimiento corporativo en nuestras empresas, independientemente del tamaño que tengan, para además afrontar una etapa de desarrollo económico con garantías y poder llegar a destacar.

Directivos intraemprendedores y emprendimiento corporativo

Crear la dirección de innovación para promover el emprendimiento corporativo

Es necesario que alguién dedique tiempo de forma permanente a desarrollar una cultura de emprendimiento corporativo en una organización, y a lanzar y desarrollar diferentes programas o acciones relacionadas con el emprendimiento corporativo para potenciar la innovación y convertirla en motor de crecimiento. Tanto la innovación incremental como la más disruptiva, y en todo: en productos y servicios, en procesos, a nivel financiero, a nivel de marketing, en el modelo de negocio, etc.

crealadirecciondeinnovacion

Puede ayudar a ello crear un departamento de innovación cuyos componentes actúen como catalizadores, mentores o facilitadores de los programas y acciones de intraemprendimiento a todos los empleados de la organización. Dependiendo del tamaño de la empresa, dicho «departamento» puede ser una persona, un equipo de personas, puede estar externalizada dicha función, o la puede desarrollar alguién de la organización como parte de otras funciones que ya desarrolla.

Si queremos lanzar además un mensaje potente a la organización de la importancia que tiene la innovación, ayudaría a que dicha nueva figura de  Director de Innovación formase parte del Comité de Dirección.

Alianzas entre empresas y líderes ciudadanos para el cambio global

Como comentamos en un post anterior, para apoyar la innovación social y medioambiental, el líder intraemprendedor o  transformador sostenible tiene hoy otra atractiva herramienta en el emprendimiento social. Los emprendimientos sociales son organizaciones que aplican estrategias de mercado para alcanzar un objetivo social. Su objetivo es descrito a menudo como el triple resultado: lograr al mismo tiempo desempeñarse en la dimensión social, ambiental y del beneficio empresarial. Las empresas pueden invertir directamente en este tipo de proyectos o hacer alianzas con emprendedores sociales integrándose más en el sector ciudadano.

En este sentido, estamos presenciando un cambio radical en la forma en que se resuelven los problemas de la sociedad, en cómo se trabaja y en la manera en que crecen las empresas. La colaboración entre las empresas y los emprendedores sociales puede crear y expandir mercados en escala. Estos mercados podrán llegar a los 4.000 millones de personas que todavía no forman parte de la economía formal del mundo. Productos y servicios nuevos en sectores como la educación, el transporte, y las finanzas.

colaboracionempresaemprendedorsocial

El sector ciudadano (que engloba a los millones de grupos establecidos y liderados por individuos con una misión en todo el mundo que buscan resolver problemas sociales cruciales) cada vez es menos un sector ineficiente y carente de personal. Dicho sector cada vez más se está poniendo al nivel de las empresas a medida que ha aumentado su productividad, tamaño, y alcance. Sus organizaciones hoy atraen también a líderes talentosos y creativos, y su trabajo está cambiando el juego en sectores y áreas tan relevantes como la energía y la atención de salud.

El líder intraemprendedor o transformador sostenible (de empresas con ánimo de lucro) tiene hoy la oportunidad de colaborar con organizaciones del sector ciudadano en problemas de gran escala que ninguno de los dos grupos ha podido solucionar por sí sólo. El poder de este tipo de alianzas yace en las fuerzas complementarias de los participantes. Las empresas ofrecen escala, experiencia en fabricación y operaciones, y financiación. Los emprendedores y organizaciones sociales contribuyen con costes más bajos, redes sociales sólidas, y un profundo conocimiento de los clientes y sus comunidades.

Para que estos proyectos de cooperación sean sostenibles, deben enfocarse en crear valor económico real, además de crear valor social. Esto se puede hacer a través de la formación de cadenas híbridas de valor (CHV), que capitalizan las fortalezas complementarias para aumentar los beneficios y disminuir los costes. Referencia: Bill Drayton “A new alliance for global change” en HBR.

De la responsabilidad social corporativa al emprendimiento social

Para apoyar la innovación social y medioambiental, el líder intraemprendedor y transformador sostenible tiene hoy otra atractiva herramienta en el intraemprendimiento social. Los intraemprendimientos sociales son organizaciones que aplican estrategias de mercado para dar respuesta a necesidades socialeso resolver sistemáticamente un problema social.

emprendimientosocial

Su objetivo es descrito a menudo como el triple resultado: lograr al mismo tiempo desempeñarse en la dimensión social, ambiental y del beneficio empresarial. Las empresas pueden invertir o crear directamente en este tipo de proyectos o hacer alianzas con emprendedores sociales integrándose más en el sector ciudadano.

Por tanto en vez de invertir a fondo perdido en temas sociales o medioambientales se trata de dar solución a un problema social o medioambiental de forma rentable y sostenida en el tiempo.  Por tanto, el intraemprendedor social no es un fundador de una ONG, ni su empresa hace donaciones a causas sociales, sino son aquellos que aprovechan la actividad empresarial para transformar una realidad social. En caso del intraemprendimiento social se trata de crear una empresa o unidad de negocio nueva social dentro de una empresa existente. En el caso del emprendimiento social se trata crear una start-up social que sea independiente de una empresa existente.

El intraemprendimiento social forma parte de nuestros modelos crea futuro y construye el futuro con los empleados. ¿Te animas a formar parte de este movimiento que va más allá de lo que se entiende tradicionalmente por responsabilidad social corporativa poniendo en marcha un proyecto de intraemprendimiento social o emprendimiento social?