Gestionar no es dirigir: el error más común en las empresas

En muchas empresas se confunde gestionar con dirigir.

Y no es lo mismo.

Gestionar consiste en hacer que las cosas funcionen. Dirigir consiste en decidir hacia dónde debe ir la empresa.

Gestionar es operar. Dirigir es construir.

Una empresa puede estar bien gestionada y, sin embargo, no crecer.

Puede tener procesos eficientes, equipos comprometidos y resultados correctos. Pero si no hay decisiones estratégicas, no hay evolución.

El problema es que muchas empresas se quedan en la gestión.

El día a día ocupa todo el espacio:

  • clientes
  • operaciones
  • incidencias
  • urgencias

Y la dirección desaparece.

No hay tiempo para pensar en:

  • dónde competir
  • cómo crecer
  • qué estructura necesita la empresa
  • qué decisiones estratégicas deben tomarse

Dirigir exige parar. Exige tomar distancia del día a día.

Exige asumir responsabilidad sobre decisiones que no son evidentes y que, en muchos casos, implican riesgo.

Además, dirigir implica algo más: aceptar que la empresa no puede crecer sin cambiar la estructura, el equipo y la forma de trabajar.

Por eso dirigir es más difícil que gestionar.

Y por eso muchas empresas se quedan en un nivel donde funcionan, pero no evolucionan.

Porque gestionar mantiene la empresa. Pero dirigir es lo que permite que crezca.


La importancia de los “doers”

Me gustaría compartir con vosotros un artículo que me pareció interesante y donde se destaca la importancia en las organizaciones de aquellas personas llamadas “doers” o personas que hacen que sucedan las cosas: son intraemprendedores natos. Muchas veces sólo nos acordamos de los “thinkers”, aquellos que tienen la idea o formulan la estrategia.

En este mundo tan cambiante e inmediato, la velocidad de las empresas en adaptarse al cambio es clave, por lo que tener gente que sepa ejecutar la estrategia, de una forma rápida y eficaz, es fundamental.

Además, en un mundo supercompetitivo, donde el éxito muchas veces es encontrar nuevos modelos o nichos de mercado, así como nuevos consumidores, practicar un modelo de prueba y error se antoja necesario. Un modelo, preferentemente con metodología Lean Startup, donde el objetivo sea construir un prototipo lo antes posible y con los menos recursos necesarios para que lo testeen los potenciales consumidores. Así poder llegar al mercado con un producto probado funcionalmente y que satisfaga las necesidades del consumidor.

doer

Por lo tanto es importante identificar a estas personas dentro de nuestras organizaciones: personas con ambición y ganas de crecer, que conocen bien la empresa y los procesos establecidos (cómo abrirse camino), con mentalidad abierta para detectar oportunidades dentro (sinergias) y fuera (open innovation).

Una vez identificadas, dejarlas hacer (empowerment) y darles la importancia y reconocimiento que realmente tienen. Con ellas en nuestro equipo, tendremos más posibilidades de conseguir éxito a corto plazo.

¿ Qué opináis ?

El trabajo del futuro y los intraemprendedores

El trabajo del futuro y los intraemprendedores

Diferentes estudios apuntan a estas fuerzas que irán configurando cada vez más el trabajo del futuro:

. La necesidad de más flexibilidad en el trabajo

. La necesidad de personal más cualificado y eficaz

. La necesidad  de trabajadores más creativos

. La necesidad de tolerar nuevas formas de trabajo. Ejemplos: muy difícil el trabajo en una empresa para toda la vida, la idea de un portfolio de empleos.

. La necesidad de integrar la identidad de marca profesional con la de la empresa

. La necesidad de gestionar mejor la diversidad y la colaboración

Para moverse en este entorno al que apunta el trabajo del futuro, que ya está llegando, las personas con perfil intraemprendedor tendrán mejores posibilidades.

Es necesario irse preparando para ello. Es por ello que es recomendable formarse y desarrollarse en dichas competencias intraemprendedoras desde la etapa profesional en la que cada uno esté, y desde luego desde las etapas iniciales a nivel profesional e incluso antes.

Los diez mandamientos del intraempendedor. Nos podemos permitir en nuestras empresas el 1,2,6 y el 8?

Gifford Pinchot, que originó el término intraemprendor en 1978, para referirse a aquellos profesionales que asumen la responsabilidad directa de convertir ideas en un producto final que alcanza el mercado y se desarrolla en un negocio a través de la asunción de riesgos y de innovación,  es el autor de los siguientes diez mandamientos del intraemprendedor:

  1. Vaya al trabajo cada día dispuesto a ser despedido
  2. Ignore cualquier orden que esté encaminada a parar su sueño
  3. Efectúe cualquier tarea que sea necesaria para poner en marcha su proyecto
  4. Encuentre a gente que le ayude
  5. Guíese por su intuición a la hora de elegir colaboradores y trabaje sólo con los mejores
  6. Trabaje tanto como pueda de forma clandestina
  7. Nunca apueste en una carrera a no ser que esté corriendo en ella
  8. Recuerde, es más fácil pedir perdón que pedir permiso
  9. Sea leal a sus objetivos y realista sobre el modo de alcanzarlos
  10. Honre a sus patrocinadores

Nos podemos permitir en nuestras empresas los números 1, 2, 6, y 8? Hoy en día necesitamos que nuestras organizaciones, para que sean económicamente sostenibles, implementen culturas de emprendimiento corporativo donde se libere el potencial de todos los empleados, y se protega/desarrolle/potencie a los que tienen más competencias intraemprendedoras.

En el informe editado por la AED “Emprendimiento Corporativo: innova y crece con el potencial de los empleados” y en nuestro Modelo construye el futuro con tus empleados, abordamos como implementar una cultura de emprendimiento corporativo que facilite que los intraemprendores de nuestras empresas no tengan que hacer uso de los mandamientos 1,2,6, y 8, al crear un entorno seguro donde pueden desarrollar todo su potencial.

Diez mandamientos del intraemprendedor

Facultades a desarrollar para ser buen innovador

Hace unos días publicamos un post sobre innovación personal y vimos algunas de las principales características y algún consejo ante cualquier iniciativa de innovación, aplicables tanto a nivel personal como profesional.

Veamos ahora las principales competencias que tenemos que desarrollar para ser innovadores sistemáticos:

Observar
Detenerse a observar con detenimiento qué pasa a nuestro alrededor es fundamental para detectar necesidades y oportunidades. Tenemos que utilizar los 5 sentidos, ser empáticos, diferenciar la realidad de nuestra percepción (objetivo vs subjetivo) y utilizar más pensamiento lateral que racional.
Para mejorar nuestra capacidad de observación viene bien ampliar nuestro entorno: por ejemplo hablar con gente interesante fuera de nuestro ámbito, buscar información en webs de innovación, asistir a eventos fuera de nuestras áreas de interés, y sobretodo rodearse de gente con capacidad de pensamiento diferencial o disruptivo.

Cuestionar
Una vez detectados insights concretos, la mejor forma de idear es cuestionarse los convencionalismos que están presentes: tenemos que invertir asunciones básicas, practicar brainstorming de preguntas, preguntarnos qué pasaría si…, hacernos preguntas que planteen escenarios imposibles y romper con las creencias establecidas.
El cuestionamiento y la formulación de problemas son unas de las principales herramientas para generar propuestas diferentes que responden a necesidades reales.

Experimentar
Está implícito que tenemos que asumir riesgos y estar preparados para fracasar.
Una vez generadas las ideas, la mejor manera de llevarlas a cabo es construir prototipos de ellas, hemos de ser proactivos en intentar desarrollar cada una más allá del pensamiento, plantearse diferentes alternativas y evaluarlas en base a la oportunidad que representan.

facultades ser innovador

En tanto que desarrollemos estas facultades, tendremos mayor capacidad para generar nuevas propuestas.

Se os ocurre alguna faceta importante más que tengamos que desarrollar ?