Para recuperarnos: revolucionar el ecosistema emprendedor priorizando escalar empresas

Entre el desastroso impacto del Covid en la economía, y una «cultura de estado de bienestar» en lugar de una cultura de promover la función empresarial, el conocimiento, el trabajo y la excelencia, desde la sociedad civil y las empresas hemos de ver que podemos aportar para potenciar la recuperación económica.

Necesitamos crear puestos de trabajo y desarrollar la actividad económica. España ha de pasar a ser el país del mundo más emprendedor en todas sus formas. Actualmente está lejos de la media europea según el informe GEM. Dentro de estas formas es clave el escalar empresas existentes. En vez de que se creen en un territorio 25 start-ups que creen dos puestos de trabajo cada una, que les va a costar sobrevivir, tiene más impacto económico que una empresa existente crezca y cree 50 puestos de trabajo.

Para ello se han de desarrollar proyectos a nivel de cada ciudad de desarrollo de ecosistemas emprendedores donde se involucre a todos los stakeholders relacionados incluido el sector público. En las ciudades que en el mundo han éxito haciendo esto, dichos proyectos han sido promovidos por instituciones del sector pricado, o de la colaboración público-privada.

Estaría muy bien que alguna entidad como la AED, APD, CEOE, etc. desarrollase un proyecto (aplicando unas metodologías) de REVOLUCIÓN DEL ECOSISTEMA EMPRENDEDOR PRIORIZANDO EL ESCALAR EMPRESAS, que además contase con el apoyo de todas organizaciones de la sociedad civil. Se trata de pasar de informar, formar, reflexionar, inspirar, reclamar, etc. a desarrollar un proyecto integrador a 5 años con acciones con impacto.

Desde el ámbito privado hemos de trabajar para situar a España en posiciones de liderazgo de desarrollar la función empresarial/emprendedora e incrementar el tamaño de las empresas.

La sostenibilidad, en sentido integral, un valor y una competencia clave del directivo

Los directivos no sólo deben ayudar a asegurar la supervivencia de sus organizaciones y mejorar los resultados, sino que deben tener en cuenta también el impacto que tienen a nivel social y medioambiental, ya que no se puede separar la actividad de una empresa del entorno social y medioambiental en el que opera.

La sostenibilidad es un valor y competencia clave del directivo para esta nueva época. Un valor porque es una guía interna que nos debe ayudar a navegar, y una competencia porque además sabemos plasmar la sostenibilidad en cada una de nuestras actuaciones.

Sostenibilidad en sentido integral. A nivel personal de ser una persona con una vida plena y con equilibrio en todos los ámbitos personales. A nivel profesional de tener integridad y tener una actitud intraemprendedora desarrollando la función empresarial necesaria en esta época de cambio constante. A nivel empresarial de crear una cultura que permita, por un lado que los miembros de nuestros equipos o empresas sean sostenibles a nivel personal y no se “quemen”, y por otro lado que facilite que se pueda innovar y crecer con el potencial de dichos empleados o con profesionales o empresas externas, también necesario en esta época. A nivel social y medioambiental teniendo presente las consecuencias sociales y medioambientales de nuestras decisiones y actuaciones a todos los niveles: empleados, proveedores, clientes, comunidades locales, entorno físico, y la sociedad en general.

De esta forma nuestras decisiones y actuaciones deben de asegurar el presente de nuestras organizaciones, pero también deben tener en cuenta el impacto a medio y largo plazo para asegurar su sostenibilidad y ayudar a construir un mundo mejor para las siguientes generaciones. Los directivos podemos y debemos desde nuestras posiciones actuar con un sentido transcendental de servicio útil a la sociedad.

En el libro “¿Creas futuro? ¿facilitas que otros también lo hagan?” basado en experiencias, reflexiones y observaciones directivas desarrolla un modelo con herramientas prácticas de aplicación de todo ello.

¿Necesitamos más ideas en las empresas?

Dentro de las empresas hay muchas ideas. Sólo es necesario hacer la prueba de a través de reuniones de brainstorming, o de concursos de planes de negocios u otras actividades. El tema está en crear un entorno que facilite la generación continua de ideas tanto incrementales como disruptivas y que sobre todo facilite la ejecución de dichas ideas.

Probablemente esto es en lo que más tenemos que trabajar en general en las empresas. Para eso es necesario que la empresa tenga implementado un modelo de estructura organizativa como el que apuntamos en nuestro Modelo construye el futuro con tus empleados y en el informe ”Emprendimiento corporativo: innova y crece con el potencial de tus empleados”.

Una vez que conseguimos que el sistema organizativo no sea un muro para las ideas, un elemento principal es el poner al frente del desarrollo de dichas ideas, para llevarlas con éxito al mercado y convertirlas en un negocio, a empleados con perfil intraemprendedor. Los intraempendedores juegan un papel clave para conseguir incrementar el nivel de ejecución en innovación de una empresa, y por eso hemos de darles el máximo apoyo y recursos.

Entre otras cosas los intraemprendedores tienen que crear el equipo adecuado, poner en marcha los procesos, hacer un plan de acción y priorizar, monitorizar la velocidad de marcha,  experimentar, construir el mínimo producto/servicio necesario y repetir, validar con los clientes, aprender rápido…

Una ida brillante sin ejecución no vale nada. Una idea pequeña con una brillante ejecución puede valer mucho.

Necesitamos más ideas o mejorar en ejecución?

¿Es lo mismo inventar, innovar e intraemprender?

Los términos inventar, innovar e intraemprender se aplican para definir lo mismo muchas veces, no habiendo consenso en su definición.

A efectos de los contenidos de intraemprendiendo.com y del informe editado por la AED  “Emprendimiento corporativo: innova y crece con el potencial de tus empleados”, estas son las definiciones a que nos referimos con cada término cuando lo mencionamos.

Inventar:  crear algo nuevo.

Innovar: inventar algo que se puede utilizar socialmente llevándolo al punto de la pre-comercialización.

Intraemprender:  visualizar la oportunidad comercial de una idea  y ejecutarla llevándola al mercado creando valor registrando un crecimiento rentable.

El inventor y el innovador generan nuevas ideas y el intraemprendedor crea valor para la em-presa con dichas ideas haciendo que tengan éxito en el mercado y que sea rentable. O dicho de otra forma:

La clave del innovador es crear cosas diferentes y la clave del intraemprendedor es monetizar dicha diferencia. La innovación y el emprendimiento son dos caras  de la misma moneda, todo esfuerzo de emprendimiento está asociado normalmente a una innovación, al mismo tiempo que toda innovación requiere de acciones de emprendimiento para alcanzar el mercado.

Por tanto, la razón de ser de Intraemprender es perseguir, crear, capturar y desarrollar valor empresarial extraordinario. Implica mirar a este incierto futuro y sus oportunidades, intentando anticipar y decidiendo qué servicios y productos querrán los clientes, e intentando satisfacer dichas necesidades invirtiendo en el presente. Intraemprender también incluye la gestión de aspectos de personas, procesos, planificación, organización, etc. que son necesarios para conseguir hacer crecer o escalar un negocio o empresa.

Definición y diferencias entre inventar, innovar e intraemprender?